Encuesta Campestre sobre la Paz
- 11 sept 2016
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Vale la pena detenerse a analizar los resultados de la encuesta que recién estuvo colgada en la página web del Colegio Campestre. La pregunta ¿CONSIDERAS QUE EL ACTUAL PROCESO DE PAZ NOS SIRVE ESENCIALMENTE PARA? la contestaron así los 248 participantes: 1. Para que haya menos muertos en Colombia, 62 votos (25 %). 2. Para favorecer las actividades delictivas de los guerrilleros, 6 votos (2 %). 3. Para que hagamos las paces y nos tratemos bien todos, 67 votos (27 %). 4. Para que los dineros de la guerra se dediquen a
mejores propósitos, 13 votos (5 %). 5. Para que los insurgentes cambien las armas por la actividad política legal, 17 votos (7 %). 6. Para que todos aprendamos a abordar las diferencias de manera pacífica y constructiva, 83 votos (33 %).
De bulto podríamos decir que la inmensa mayoría (97 %) de los estudiantes, profesores y padres de familia que votaron la encuesta aludida, ven con buenos ojos la negociación que adelantan en La Habana, Cuba, el Gobierno Colombiano y las FARC para finalizar el conflicto armado que han sostenido durante medio siglo. Algo más de 240 personas de esta comunidad educativa se inclinaron por las 5 opciones del cuestionario favorables al proceso. Destacable que el 60 % de los encuestados relacionen los diálogos de paz con “hacer las paces todos, tratarnos bien, aprender a abordar las diferencias …”. Es decir, que lo que está sucediendo en la isla caribeña es importante no solo para que se acabe ESE conflicto sino también para que desarrollemos, - NOSOTROS, aquí en el Colegio, en la casa y en todos los ambientes -, la capacidad de tramitar civilizada y positivamente los normales desacuerdos y conflictos del día a día con los demás (compañeros y amigos, padres o familiares, vecinos y hasta desconocidos …)
Claro que a la encuesta le cabían otras opciones de respuesta adversa, como de hecho se están ventilado algunas en clase de Cultura Política, y por supuesto que lo preguntado se refiere a un trámite muy complejo, lleno de dificultades y también polémico, pero la trascendencia histórica de lo que está sucediendo, - para todos los colombianos de hoy y de mañana y ante el mundo, para bien o para mal según la mirada que tenga cada uno al respecto -, obliga a ocuparse del tema en todas partes, con seriedad y amablemente siempre, cualesquiera que sean los interlocutores, grandes o chicos. Si el Estado y FARC están hablando, sin matarse, y llegando a acuerdos para el desarme de los ilegales y su incorporación a la civilidad, ¿ cómo no ser nosotros ahora más dialogares respetuosos y solidarios para construir una sociedad mejor?.




















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